Carga y Ritualización de los metales

Una vez que nuestros metales mágicos y joyas, ya los hemos limpiado (ver limpiezas), debemos de cargarlos y magnetizarlos para potenciar todas sus cualidades.

La carga más fácil y efectiva es la que se obtiene con la luz de la luna. Para ello los expondremos a la luz de la luna llena por un mínimo de tres noches seguidas y sin tocarlos.



Otra forma de cargarlos en introducirlos por tres días dentro de una pirámide Keops especial para cargar amuletos, talismanes y todo tipo de utensilios mágicos.

También se pueden cargar poníendolos encima de un pedacito de papel blanco con nuestro nombre escrito a lápiz. Luego esto se pone en el centro de un triángulo formado por tres velas blancas. Las velas se deben encender con cerillas de madera, y se deben dejar consumir por completo. Cuando las velas ya se hayan apagado, sus restos junto con el papel se deben enterrar en un jardín, y el metal ya se puede utilizar.



Una vez ya estén limpios y cargados los metales, éstos ya estarán listos para ser utilizados como mejor nos convengan. No obstante, se debe tener en cuenta que, se deberán volver a limpiar y a cargar como mínimo una vez cada seis meses.

Si alguna vez el metal se rajara o se rompiera, lo deberemos enterrar en un jardín dándole las gracias por el servicio que nos ha dado.